¿Quiénes estuvieron ahí? Aquel sábado 11 de abril de 1992, los metaleros de Chile vivieron un verdadero hito en la historia de la música en vivo del país. Por primera vez, una banda de thrash internacional tocaba en Santiago, y una generación coronó años de devoción a bandas locales y a un estilo de vida.
Esa jornada, Kreator se presentó en el Estadio Chile —el recinto que hoy conocemos como Estadio Víctor Jara—, y fue un momento histórico para todos los thrashers de la época. El recital fue caos de principio a fin, con varias interrupciones, y dicen que los Kreator tenian cara de estar rogando por salir vivo de ahí. XD
Reconstruir ese show es todo un desafío, pues circulan muy pocos antecedentes. Se sabe que Criminal fue la banda soporte, una elección lógica dada la militancia de Anton Reisenegger en la escena metalera chilena desde los días de Pentagram y aquellas maratónicas jornadas en el mítico Gimnasio Manuel Plaza. Asistieron 4 mil personas, un gran marco para la época, en una fecha de la gira de promoción de «Coma of Souls» (1990). Todo esto ocurría en un Chile que llevaba poco más de dos años de retorno a la democracia.


En los años previos, ese público cautivo se reunía en el Rock Shop del paseo Las Palmas, verdadero epicentro de la cultura thrash en Chile. Allí se compraron las entradas para el show de Kreator, con precios que iban desde una Platea Alta a 3.500 pesos. Las entradas se vendían en Rock Shop, una tienda de discos metaleros donde se podían conseguir vinilos o compacts, con copias americanas o europeas que eran la raja. Eran caros, pero uno se desangraba juntando peso a peso los vueltos del pan, y al final los discos uno los podia comprar .
La tienda fue el epicentro del poderoso movimiento thrash metal de mediados de los ochenta; aunque para el 92 el apogeo ya había pasado, algunos metaleros y thrashers seguían juntándose en Las Palmas para intercambiar discos con otros de gustos similares. Hoy ya nada de eso existe desde hace bastante tiempo.


En esa época no había internet, no había celulares; la música se conseguía y compartía a través de casetes, a veces muy mal grabados, dentro de la red de amigos. Por suerte, la Radio Tiempo 95.9, con Jorge Aedo, tenía “Música a otro nivel”, un programa semanal de una hora donde tocaban discos completos de thrash. Uno los grababa religiosamente. Ahora todo el mundo baja su música o la compra, pero el sentimiento de tribu claramente ya no existe.
Disfruten de estas fotos nunca antes publicadas, donde se evidencia el frenesí y la locura de los bangers.


Fotos: WON E’MER – The Book
