Tamás Kátai de THY CATAFALQUE: “Solo quiero componer buenas canciones sin importar las limitaciones”
Entrevista al fundador y compositor de la banda húngara de Avant-garde antes de su visita a Bilbao
Durante más de dos décadas, THY CATAFALQUE ha sido uno de los proyectos más singulares del Metal europeo. Concebido por el compositor húngaro Tamás Kátai como un laboratorio musical esencialmente de estudio, su discografía ha explorado sin complejos territorios que van desde el Metal Extremo hasta la electrónica o el Rock progresivo. Sin embargo, en 2021 algo cambió: tras años manteniendo el proyecto lejos de los escenarios, THY CATAFALQUE dio el salto al directo. Con motivo de su concierto exclusivo en Bilbao, hablamos con Kátai sobre la evolución de la banda, su proceso creativo y la filosofía artística que ha guiado una de las discografías más personales e inclasificables.
El salto de THY CATAFALQUE al directo
THY CATAFALQUE nació como un proyecto personal, basado en el estudio. ¿Qué cambió a nivel creativo cuando decidisteis llevarlo al escenario por primera vez en 2021?
No éramos absurdamente estrictos con lo de ser un proyecto de estudio. Durante la primera década fuimos solo nosotros dos [Tamás y János Juhász] y nos centramos en componer y grabar canciones, y básicamente esto no ha cambiado desde el primer día. Lo que cambió fueron las circunstancias, ya que ahora hay un buen número de personas con talento a mi alrededor con las que también podemos trabajar en conciertos en directo. Pero mi principal preocupación sigue siendo componer música y sacar discos. En 2021 se presentó la oportunidad de interpretar algunas canciones con otros músicos y esto se grabó en el álbum en directo “Mezolit”. La experiencia fue tan agradable que decidimos intentarlo y formamos una banda en directo, y aquí estamos ahora.

Tamás, durante más de dos décadas, decidiste no actuar en directo con THY CATAFALQUE, no por falta de oportunidades, sino por convicción. ¿Qué tuvo que cambiar, personal o artísticamente, para que eso dejara de ser un impedimento?
Ah, también fue por la falta de oportunidades. Veníamos de un pueblo muy pequeño del sureste de Hungría, donde no había muchos músicos con ideas afines, así que ni siquiera empezamos a buscar, simplemente nos dedicamos a hacer música para nosotros mismos. Años más tarde, ambos nos mudamos al extranjero, a países diferentes, y las cosas se pusieron aún más difíciles en ese aspecto. Luego, en 2018, volví a Hungría desde Escocia y, para entonces, THY CATAFALQUE se había convertido en un nombre bastante conocido en el underground y conocí a muchos músicos y gente agradable de la industria musical local y, en un momento dado, nació la banda. Al principio me costaba subir al escenario, no me sentía muy cómodo, pero ahora ya estoy bien.
“Al principio me costaba subir al escenario, no me sentía muy cómodo, pero ahora ya estoy bien”
Desde que THY CATAFALQUE se convirtió en una banda en directo, has mencionado que el proceso de composición se ha ralentizado debido a las giras y los ensayos. ¿Crees que tocar en directo ha cambiado no solo el ritmo, sino también la forma en que concibes las canciones desde el principio?
No, y no quiero cambiar eso. Es fundamental que la música grabada no se vea afectada por nada más. No me preocupa cómo interpretaríamos la nueva música en el escenario. Ya lo resolveremos de alguna manera o, si no, no pasa nada. Tenemos mucho material para tocar. Sigo creando música de la misma manera que siempre, yo solo, en casa, cuando siento que necesito hacerlo.
Durante más de dos décadas, habéis desarrollado una discografía muy diversa que resulta difícil de clasificar. ¿Creéis que el formato en directo os obliga a “organizar” ese universo o, por el contrario, os permite ampliarlo aún más?
El formato en directo no tiene ningún efecto en la discografía. Aunque todos los miembros de la banda participan en el siguiente disco, por ejemplo, la banda en directo y el material de estudio son dos entidades diferentes, se mantienen separadas. Por otro lado, estos músicos tan talentosos con los que trabajamos también aportan más colorido a los discos, así que, en este sentido, sí, el formato en directo amplía el universo de THY CATAFALQUE.

El concierto de THY CATAFALQUE en Bilbao
En Bilbao presentaréis el proyecto con una formación de ocho miembros. ¿Qué criterios seguís a la hora de decidir qué partes de vuestro catálogo pueden, o deben, cobrar vida en el escenario?
Esta formación es la única formación, en realidad. Empezamos como una banda de ocho miembros en 2021. Ya hemos tocado unas 60 canciones, así que a estas alturas sabemos más o menos lo que funciona bien en directo y, como no hemos dado muchos conciertos desde el principio, 40 para ser precisos, normalmente siempre es la primera vez que tocamos, así que es mejor centrarse en las canciones más conocidas en esas ocasiones.
Esta será vuestra segunda actuación en Bilbao después del BIME 2024. ¿Qué recuerdos tenéis de aquel concierto y qué diferencias encontrará el público en esta nueva visita?
Sí, no fue un concierto propiamente dicho, sino un festival de showcases en una sala muy pequeña ante un puñado de personas. No fue precisamente nuestro concierto más memorable, pero la ciudad nos gustó mucho, disfrutamos del viaje y estamos encantados de volver con un concierto en condiciones.
En cierto modo, es sorprendente que volváis a Bilbao. ¿Os gustaría actuar en otras ciudades de España en el futuro?
Claro, personalmente me encanta España y ya había estado allí antes. Sin embargo, la escena del Metal no parece ser muy fuerte allí, pero puede que me equivoque. Pero, ¿a quién le importa? España es genial.
Compartís cartel con BONG-RA, un proyecto igualmente difícil de clasificar. ¿Te sientes especialmente cómodo compartiendo escenario con artistas que, como tú, operan fuera de los límites tradicionales del género?
Nos encanta tocar con bandas o artistas interesantes que no sean el típico grupo de Metal. Sí, BONG-RA es un viaje ácido industrial bastante salvaje, pero el primer día de esta gira europea compartiremos escenario con Jozef van Wissem, un laudista de los Países Bajos, y Oláh Annamari, una cantante Folk experimental húngara. Hemos tocado con el violonchelista Jo Quail, MASTER BOOT RECORD, OTTONE PESANTE o RICINN, ARABROT o SAOR. Todos ellos son intérpretes muy diferentes, pero con un estilo propio. Es más emocionante para el público y también para nosotros.

Hasta ahora, tus actuaciones en directo han sido relativamente escasas. ¿Sientes cierta presión por hacer que cada concierto sea “especial” o prefieres abordarlos con naturalidad?
Cuando tocamos en Hungría nos gusta preparar un espectáculo especial cada vez. Tocamos unas dos o tres veces al año en casa y es importante no caer en la repetición, porque el público ya nos conoce y conoce las canciones. Cuando tocamos en el extranjero, nuestro enfoque es más bien de “selección”. Normalmente es nuestra primera vez en cualquier sitio.
El espíritu “do it yourself” de Tamás Kátai
Los primeros álbumes de THY CATAFALQUE fueron totalmente artesanales, grabados y editados en casa. ¿Crees que ese espíritu DIY sigue presente hoy en día, incluso con mejores recursos técnicos y un sello internacional detrás del proyecto?
Sí. Sigo componiendo y grabando mis partes en casa con un ordenador sencillo. Para las voces y los instrumentos adicionales utilizo un estudio, y ahora ya no me encargo yo mismo de la mezcla y la masterización, aunque lo hice hasta 2024. Todavía podría hacerlo, pero me di cuenta de que es mucho mejor centrarme solo en la música en sí, en lugar de en el sonido y la producción en general, así que trabajo con Gábor Vári, de Miracle Sound Szeged, que sabe mucho mejor cómo se comporta el sonido en sí. Ha sido mucha presión para mí y me siento aliviado al ocuparme solo de la música en lugar de toda la producción. Por supuesto, al fin y al cabo, yo soy responsable del resultado y tomamos juntos las decisiones artísticas en cuanto al sonido, pero Gábor es el que tiene los conocimientos y la experiencia en materia de sonido.
Tamás, discos como “Tűnő Idő Tárlat” o “Róka Hasa Rádió” marcaron claros puntos de inflexión en tu carrera. Mirando atrás, ¿eras consciente de esos hitos de THY CATAFALQUE, mientras los estabas creando, o solo se revelan con el tiempo?
Con “Tűnő Idő Tárlat” el cambio de las letras del inglés al húngaro supuso un punto de inflexión evidente. Me hizo sentir mucho más libre y, gracias a ello, la música se volvió claramente más liberada y de espíritu libre. Tuvimos que publicar ese álbum autofinanciado en CD-R grabados por mí, ya que nuestro anterior sello, KaOtic Productions, dejó de existir y no pudimos encontrar ningún otro. Envié el álbum a innumerables discográficas sin obtener prácticamente ninguna respuesta, pero sabía que era bueno y estaba contento con él, así que seguimos adelante y lo publicamos nosotros mismos en 2004. Desde entonces, ha habido once reediciones de varias discográficas en vinilos, CD y casetes. Róka Hasa Rádió fue el siguiente en 2009 y trajo consigo muchos elementos nuevos en la música. En primer lugar, voces masculinas y femeninas limpias y canciones mucho más atrevidas. Fue el primero publicado internacionalmente por el sello checo Epidemie Records y el último con el miembro fundador János Juhász a la guitarra. En aquel momento no pensaba mucho en que estos álbumes fueran puntos de inflexión. Simplemente hicimos lo que nos apetecía.
El proceso creativo de Tamás Kátai
Has dicho que con algunos de los discos más recientes sentías que habías alcanzado tus propios límites técnicos y sonoros. ¿Hasta qué punto el reconocimiento de esos límites te empuja a buscar nuevas direcciones creativas?
Normalmente me siento así después de terminar un álbum. Pero al cabo de un par de semanas vuelvo a pensar en nueva música. Ya sabes, poco a poco vuelvo al punto habitual y empiezo a componer algo nuevo y emocionante. Sigo emocionándome al ver un lienzo en blanco y saber que tengo las herramientas para pintar algo en él. Es fascinante. Es una bendición para el hombre tener la posibilidad de crear.
Tu música mezcla electrónica, Folk húngaro, Metal Extremo y Rock Progresivo sin jerarquías claras. ¿Trabajas desde la idea de la “fusión” o simplemente sigues tus instintos sin pensar en etiquetas?
Hago lo que se me ocurre. Nunca he sentido la necesidad de crear algo nunca antes escuchado o de inventar un nuevo género mezclando esto y aquello. Solo quiero componer buenas canciones sin importar las limitaciones. No respeto las fronteras, pero no grabaría algo solo por ser el tipo raro.
“Solo quiero componer buenas canciones sin importar las limitaciones”
¿Crees que la tendencia hacia lo técnico y progresivo corre el riesgo de alejar a los oyentes de la emoción y de la canción como núcleo de la música?
No tengo ninguna opinión crítica al respecto, de hecho, incluso escucho música complicada. Me encantan los viejos CRYPTOPSY, ATHEIST, GORGUTS y cosas por el estilo y, por supuesto, la escena Prog de los 70 o el Jazz. Es una mina de oro. Es solo que no tocaría cosas técnicas simplemente porque no soy capaz. Soy un músico pésimo y me falta la habilidad para tocar correctamente. Así que hago lo que puedo y me centro en la composición más que en el virtuosismo. La música es maravillosa, toca lo que quieras y puedas.
“Me centro en la composición más que en el virtuosismo”
Los temas de THY CATAFALQUE
“Róka Hasa Rádió” exploraba temas como la memoria, la naturaleza y la percepción. ¿Siguen siendo relevantes estos ejes temáticos en tu trabajo actual o han sido sustituidos por otras preocupaciones?
Sí, creo que son temas recurrentes en mis obras. Hay algunos y, a veces, siento que me estoy convirtiendo en un anciano, hablando de las mismas viejas historias una y otra vez. Pero bueno, oficialmente soy viejo, así que probablemente eso sea aceptable a estas alturas.
Hay algunas referencias culturales húngaras que aparecen en tu música de forma casi inconsciente. ¿Crees que la identidad se fortalece precisamente cuando no se fuerza ni se intelectualiza en exceso?
Prefiero la música con mensajes menos obvios y disfruto de las bandas con un enfoque más sutil. Ni siquiera intento sonar húngaro o utilizar la plantilla de motivos húngaros. Nací en esta cultura, es mi herencia y eso debería ser suficiente. Probablemente se refleja en mis obras y no necesito hacer nada al respecto.
Tras firmar con Season of Mist, el proyecto ganó mayor exposición internacional. Has declarado que el sello te ha dado total libertad creativa. ¿Cómo mantienes esa independencia tras más de una década de colaboración?
Es bastante fácil. Ellos me dejan hacer lo mío y yo les dejo hacer lo suyo. No hay presión, puedo trabajar a mi propio ritmo y el sello está contento cuando termino un nuevo disco. Lo publican, ¿qué más puedo pedir? Creo que es una situación ideal y me encuentro en una posición muy afortunada.
Has mencionado que no depender económicamente de la música te permite mantener una libertad artística total. ¿Crees que la independencia es esencial para que THY CATAFALQUE se mantenga fiel a sí mismo después de tantos años?
Ya sabes la respuesta a esta pregunta, ¿verdad? Obviamente, la independencia artística es primordial, bueno, en caso de que quieras disfrutar. Si el objetivo principal es alcanzar el éxito comercial, entonces es otra historia, pero yo no tengo esas ambiciones. Los buenos tiempos se acabarían rápidamente.

Después de tantos años explorando diferentes lenguajes musicales, ¿hay algún camino creativo, como la música para películas, la música coral o la música de cámara, que aún no hayas desarrollado y te gustaría explorar en el futuro?
Me gustaría componer música para películas en algún momento. La música coral y la música de cámara también son caminos muy emocionantes, me encantaría hacerlo también, sin embargo, ya hice algo de música de cámara primitiva en mi álbum en solitario de 2016, “Slower Structures”. Pero probablemente eso fue lo máximo que soy capaz de hacer.
Concierto de THY CATAFALQUE y BONG-RA en Bilbao
- 29 de marzo de 2026 – D8 Sorkuntza Faktoria
Las entradas están a la venta en Entradium.com.
Más sobre THY CATAFALQUE:
