RAVE IN FIRE: “La estética ciberpunk futurista nos pareció la mejor para ilustrar nuestro Heavy Metal”
Entrevista a la banda madrileña por el lanzamiento de “Square One”
Hace nada salió a la venta “Square One“, el segundo disco de RAVE IN FIRE, una banda madrileña que ha sabido hacer su “clic” para el Heavy Metal. Y es que averiguar su propia fórmula para tocar esta música de un modo personal, pero a la vez rebrotando las raíces clásicas del género, es la clave de su éxito. ¿Lo mejor? Pues que este acierto pleno no ha sido solamente en su más reciente álbum, si no que este trabajo es la confirmación del placer que ya suponía la escucha de “Sons Of A Lie“.
Nunca es tarde si la dicha es buena: el haberles conocido en el último minuto con este nuevo álbum me hizo enchufarme también con el primero. Pocas veces uno está tan cargado de motivos para hablar con una banda, y por eso me lancé a entrevistar al cuarteto RAVE IN FIRE. Jimi (batería), Jonjo (guitarrista) y Selene (vocalista) nos atendieron amablemente.
Han pasado cuatro años desde “Sons Of A Lie” y parece que la banda ha madurado más en “Square One”, aunque ya en aquel trabajo había un nivel muy alto. Puede que desde dentro sea quizá más difícil apreciar los cambios o la evolución, pero: ¿Qué diferencias veis vosotros mismos entre los RAVE IN FIRE de 2022 y los de 2026?
Jimi: Bastantes. No es difícil de apreciar desde dentro. “Sons Of A Lie” fue un disco compuesto con una formación cambiante y con la banda poco cohesionada. El tiempo, lógicamente, ha curado eso. Ahora la banda funciona como un reloj y todos hemos mejorado individualmente con nuestro instrumento. Eso ha hecho que componer y grabar “Square One” haya sido un viaje espectacular.
En este trabajo tenéis un sello relevante y prestigioso dentro del Heavy Metal tradicional detrás. ¿Cómo os llegó la oportunidad de fichar por High Roller Records para “Square One”? ¿Manejasteis más opciones o no había color respecto a otras ofertas?
Jimi: Cuando teníamos algo más de la mitad del disco compuesto, decidimos empezar a tirar la caña a sellos. Teníamos una lista ordenada de mayor a menor y decidimos escribir por tramos. High Roller estaba en el primer tramo por arriba, y respondieron. Fue un subidón brutal, no nos lo esperábamos. Lógicamente, no buscamos más. Trabajar con ellos ha sido un gustazo.
El universo de RAVE IN FIRE
Desde el EP “Chronicle Of A Timeless End”, hubo un cambio visual importante a nivel de portadas, como vimos en “Sons Of A Lie”, y que continúa en este segundo larga duración. Parece que RAVE IN FIRE ha creado un universo propio de ciencia ficción, aunque sea visual y no se refleje en las letras… es como si a vuestra música le encajase como un guante esas escenas de urbes bañadas por la luz de neón. ¿Hay intención de mantener y avanzar dentro de ese apartado visual que identifica tan rápidamente al grupo?
Jimi: Estas cosas las solemos ir viendo un poco sobre la marcha. Mentiríamos si dijéramos que tenemos una hoja de ruta marcada. Esta estética “ciberpunk” futurista nos pareció lo más apropiado para ilustrar nuestra música. Tanto nuestra música como nuestra estética beben de los ochenta.
En las letras, de hecho, habláis al menos en un par de ellas de desafíos personales que habéis afrontado algunos miembros de la formación como la propia que da título al álbum o “Speed And Rave”, que es un alegato contra el fanatismo religioso. En otras como “Dark Poison” hay una crítica a la manipulación de masas, la contaminación ambiental y la mental… ¿Qué más temas tocáis en vuestras letras?
Selene: Los temas que nos suelen inspirar para las letras suelen ser desde inquietudes personales, hasta experiencias propias. “Crown Of Stars” fue la primera canción que escribí para este LP en un estado emocional tras una ruptura. Es la descripción de un instante de luz cuando empiezas a asimilar las cosas en una de las fases de este tipo de duelo.
“Still Standing” y “Square One” hablan de la superación personal. “Untiring Eagles” habla de cómo te sientes cuando eres joven: inmortal, poderoso, imparable… “Knightwalker” es una metáfora que habla de un señor que se ve tentado por el diablo durante su camino en la vida y “Witches’ Hell” es una reivindicación de que las mujeres deberían poder salir a pasárselo bien, vestir como quieran y hacer lo que les gusta sin sentir la opresión o violencia de los hombres que las juzgan.

Para el arte habéis vuelto a contar con Tau Fernández. ¿Qué relación os une con ella? ¿El concepto visual de estas portadas fue cosa suya o le disteis las indicaciones para este mundo de fauna humanoide-futurista?
Jimi: Conozco a Tau desde hace muchos años porque tengo varios tatuajes suyos. Cuando planteamos la portada del “Sons Of A Lie” fue de los primeros nombres que salió. La idea del cocodrilo, nuestro Lizardo, fue nuestra, pero el resto de los animales salen de la mente de Tau. Darle la indicación del cocodrilo fue la chispa para que desplegara esa ristra de bichos (risas). Nos entendemos muy bien en ese aspecto. Sabe captar muy bien la esencia de la banda. Lizardo es nuestra mascota. Como Eddie para MAIDEN o Vic Rattlehead para MEGADETH.
Me pareció escuchar a Jonjo contar que detrás de su creación hay una viñeta de Akira Toriyama…
Jimi: Efectivamente, la idea inicial salió de una viñeta del manga “Dragon Ball” de Akira Toriyama. Concretamente, y para los más frikis, es una imagen del momento en que Goku asalta el cuartel general de la Red Ribbon (risas). Frikismo del duro, como ves. Me acuerdo de ver este cocodrilo humanoide con un casco y una pistola y pensé: “¡Qué guapo! Habría que hacer algo de este rollo”. Se lo comenté a la banda, y hasta hoy.
En la presentación del álbum en el local de Pounding Metal Union, creo que fue Jimi quien comentó que los letreros en la calle de “Square One” tenían un mensaje oculto. Llegado un momento, pensaba que había descifrado algo que parece que está en inglés… pero llegué a un punto que lo dejé por imposible. ¿Cuándo nos lo vais a desvelar?
Jimi: En realidad es una tontería (risas). Cuando estábamos desarrollando la idea de la portada, surgió la cuestión de qué poníamos en los carteles y los neones. Entonces Sele tuvo una idea muy buena: usar caracteres del alfabeto de Star Wars para rotular con sitios chulos donde hemos tocado.
Están ahí el festival Youngblood, el Trveheim, la sala Vizzio, la 16 Toneladas… y así. Tampoco tiene más. Es un pequeño guiño a nuestra trayectoria.
Las ventas de “Square One”
Aparentemente, se están vendiendo bastantes copias. Creí entender que el vinilo de color rosa y el rosa – negro prácticamente han volado… ¿Os ha sorprendido la buena acogida de crítica y ventas de este nuevo álbum?
Jimi: No esperábamos semejante repercusión, la verdad, pero si te paras a pensar en quién nos distribuye, en realidad tiene sentido. High Roller ha hecho muy bien los deberes y el álbum ha dado, literalmente, la vuelta al mundo. ¡Recientemente tuvimos una entrevista por videollamada con un tipo de Auckland, Nueva Zelanda! Es algo que no te imaginas.
Las críticas, por lo general, han sido muy buenas, aunque también ha habido alguna regulera. Ninguna mala, por suerte, pero sí alguna que nos sitúa muy hacia el medio de la tabla, sin destacar demasiado. Bueno, supongo que es normal que pasen estas cosas según llegas a más gente. No se puede gustar a todo el mundo. Lo asumimos con deportividad.
Respecto a las ventas, suponíamos que los vinilos iban a volar y así está siendo. Es un formato que se consume mucho.
He apreciado respecto a las imágenes digitales que vi del arte de “Square One” que la portada tiene un cambio en el color. Parece más apagado, u oscuro, en la portada en el formato físico. ¿Se trata de un error de imprenta o es que tengo un problema en la vista (risas)?
Jimi: Primera noticia. Nos fijaremos detenidamente. Pero sí, si hay alguna diferencia, puede ser un error de impresión. Estas cosas son relativamente habituales.
Los músicos de RAVE IN FIRE
Hay una cosa que entiendo es la base del éxito de RAVE IN FIRE, una clase y frescura que no es fácil de ver en la música. Selene tenía un bagaje previo, cantando cosas muy distintas del Heavy Metal, quizá le haga tener una visión más amplia de la música y acabe por enriquecer con otro enfoque lo que se escucha en vuestras canciones. ¿El resto de miembros os sentís influenciados, más allá de los referentes evidentes, por músicas ajenas al Heavy y Hard Rock?
Jimi: Sí, por supuesto. A mí me encantan el Punk, el Ska, el Rap, el Folk, incluso la Ópera o la música clásica. Jonjo tiene mucho bagaje clásico porque empezó tocando el piano en el conservatorio.
A Sara le molan mucho el Post-Punk o el Britpop. A todos, en mayor o menor medida, nos gustan el Tecno y otros géneros de Electrónica. El Rock Progresivo, por descontado. Sele tiene mucho bagaje del Jazz, Soul y Blues. En definitiva, somos melómanos incluso por encima de heavys.
Lógicamente, el Heavy Metal es nuestro género de referencia y el más escuchado, pero escuchamos mucha otra música.
El modo de cantar de Selene es genial, un juego constante entre las cuerdas vocales al rojo con el puntito sucio y rockero, alternando con otros momentos limpios. Aunque se pueden establecer evidentes comparativas con otras voces femeninas (como la de Doro o Jutta W. de ZED YAGO) por los contrapuntos entre el rasgado callejero y la suavidad, parece que salen de forma natural y sin fijarse en nadie… ¿Qué referencias o ídolos masculinos o femeninos tienes para tomar como modelo, aunque sea solo como punto de partida, para desarrollar tu voz?
Selene: En mi caso podemos hablar de referencias conscientes y de otras inconscientes. Llevo escuchando Heavy desde los 16 años de manera asidua y con el tiempo me di cuenta de que he integrado dejes de James Hetfield. Más adelante, empecé a flipar con Rob Halford. Y cuando descubrí a Dio, sentí una conexión muy, muy especial. Este último se convirtió en mi referente masculino por excelencia.
Por otro lado, hablando de mujeres, siempre valoré la voz de Doro, pero nunca fue un referente principal. Quizá os sorprendería saber que mis mujeres de referencia en el top son Lzzy Hale y sobre todo Noora Louhimo. En un estilo más suave Alannah Myles y Amy Lee aunque sea de otro estilo, me enseñó mucho sobre técnica vocal. Pero si me quedara con una, para mí Noora es la mejor cantante de Metal femenina de todos los tiempos.
En RAVE IN FIRE hay cosas que me suenan a VAN HALEN a nivel de guitarras, otras como conjunto a RIOT (de todas las épocas, tanto primera época como el sonido que ahora llevan más próximo a “Thundersteel” y “Privilege Of Power”) pero os expresasteis en alguna ocasión sobre DOKKEN, JUDAS PRIEST y otros grupos, siempre mirando a los 80… Para explicarle a alguien que no haya escuchado a RAVE IN FIRE un poco de vuestro sonido, ¿qué referentes pondríais de esos años dorados y cuáles, siguiendo esa línea clásica, del revival de la escena que vivimos actualmente?
Jimi: Realmente, todos los ejemplos propuestos son correctos. DOKKEN, DIO, JUDAS, LOUDNESS… son grandes inspiraciones para nosotros. Al tener una voz femenina, es natural establecer un paralelismo con bandas como WARLOCK o CHASTAIN. Pues podríamos decir que RAVE IN FIRE es un popurrí de todo eso, con un sello cada vez más propio y sonido traído al siglo XXI.
“Square One”, una lección de producción moderna y detallada, pero respetuosa con la esencia del directo
Entrando ya en los temas técnicos, Jonjo comentó que las capas de sintetizadores que van por debajo del grueso de vuestro sonido no estarán en directo. ¿Estas capas estaban ya en el primer disco? Porque he visto una actuación completa vuestra, del festival Rock En Femenino de Torredonjimeno (con aceptable sonido) y no parecía que la música estuviera falta de nada con los cuatro instrumentos…
Jimi: Sí, en el “Sons Of A Lie” hay sintetizadores y muchos otros detalles. Si uno escucha atentamente, por ejemplo, nuestra canción “Never Forget”, se dará cuenta de que hay muchas capas aparte de los instrumentos que la banda lleva al escenario.
Si en directo no se notan “carencias” respecto al disco, es por dos razones: primero, porque hacemos un uso moderado de estos elementos y, generalmente, no los llevamos al primer plano de la mezcla. Es algo accesorio que le da más salsa a las canciones.
Segundo: el directo y el estudio son cosas distintas. Los sonidos del disco que no podemos llevar al directo se ven suplidos con creces por el factor visual. Tienes a cuatro personas sobre el escenario con sus instrumentos. Es un estímulo distinto donde la imagen pasa a un primer plano. Si metiéramos capas de sintetizador sampleadas en el directo, poquísima gente se daría cuenta. Podríamos hacerlo, pero sería complicarse innecesariamente y queremos mantener la esencia rocanrolera de tocarlo todo nosotros.
Hablasteis en la presentación de “Square One” del uso de varios recursos para esos arreglos. De los sintetizadores mencionasteis un modelo concreto… ¿Cuál era? ¿Lo emulasteis desde una biblioteca digital o dispusisteis de uno real para grabar esas pistas?
Jonjo: El que nombré en la presentación es un Prophet-5, utilizado como apoyo estéreo al bajo en “Witches’ Hell”. Sin embargo, hay muchos otros en el disco como el Roland Juno o el Yamaha DX7, todos ellos míticos de la síntesis ochentera, pero también sintetizadores wavetable, más modernos y cercanos a la música electrónica. Todos ellos son simulaciones digitales.
Me encanta experimentar con pequeños detalles que dan ese “polvo de hadas” para los más audiófilos sin que opaque la esencia principal: que somos una banda de Heavy Metal.
La grabación de la batería de Jimi acabó siendo en un estudio específico para percusión, siendo el resto preparado en el estudio en la casa de Jonjo, y no estuvo exento por lo visto de una cierta tensión, dada la responsabilidad de hacerlo bajo un tiempo y presupuesto limitado. ¿Cómo de importante es la disciplina en RAVE IN FIRE para evitar estos “imprevistos”? Porque parece todo tan controlado por Jonjo que da hasta miedo (risas)…
Jonjo: Precisamente la grabación de las baterías, al tener una limitación de tiempo, tuvo de todo menos de imprevisto. Al igual que la mayoría de bandas que depende de un estudio externo para grabar, hay que ir con los deberes bien hechos (y Jimi los llevaba bien hechos). Sin embargo, eso no quita que dentro de esa planificación se deje tiempo adrede para que suceda la magia, y este disco está repleto de momentos mágicos.
Viendo la meticulosidad en estudio… ¿Para el directo sois muy concienzudos a la hora de probar sonido o aceptáis el porcentaje de descontrol en un escenario sin recelos?
Jimi: Muy buena pregunta. Sí y no. Me explico. Somos una banda bastante sencilla de llevar al escenario. Llevamos el sonido muy trabajado de casa y tenemos una sola guitarra. Es muy difícil hacernos sonar mal. Sabiendo esto, nos dejamos llevar más. La meticulosidad en casa nos ahorra dramas en las pruebas de sonido y los conciertos. Aceptamos gustosamente cierto descontrol sobre el escenario (risas). Eso siempre da buenas anécdotas.
El sonido de bajo en RAVE IN FIRE tiene un espacio significativo y destacado. ¿Diríais que viene más por el hecho de tener solamente una guitarra o es algo que va más allá de eso, una búsqueda premeditada de un sonido destacado de este instrumento?
Jonjo: Diría que lo primero que sugieres afecta bastante. Sara es una bajista muy sólida que lleva un sonido poco discreto que complementa bien con una sola guitarra. Esto también se traslada al disco porque hemos querido que las canciones funcionen igual de bien con las múltiples capas del estudio que con la simplicidad honesta del directo.
Habéis comentado por redes sociales la buena relación entre tiburones rojos (REDSHARK) y cocodrilos humanoides (vosotros) a raíz de vuestras apariciones conjuntas en directo… ¿Os habéis planteado la posibilidad de hacer una colaboración entre ambas bandas más allá de compartir fechas? Grabando un compartido o haciendo algo de merchandising con ambas mascotas…
Jimi: REDSHARK es una bandaza y una gente de primerísima. Les queremos mucho y tenemos la suerte de tener trayectorias bastante paralelas. Dentro de las diferencias de estilo, por supuesto, todas las posibilidades de colaboración están sobre la mesa. Lo del merchan no lo habíamos pensado, pero me parece una ideaza (risas). Lo tendremos en cuenta.
Ahora con un segundo disco, habiendo más material y además tan bueno, ¿vais a mantener la versión de SKID ROW u otras en directo?
Jimi: Habrá que ir a un concierto para comprobarlo (risas). Ya podemos adelantar que la de SKID ROW no caerá.
Ya habéis tenido experiencias fuera de España en algún festival, donde parece que tuvisteis bastante buen trato y aceptación. ¿Tenéis planes de volver a tocar fuera de nuestras fronteras?
Jimi: Sí, desde luego, nos encantaría. Estamos trabajando para que sea así y esperamos poder anunciar cosas pronto.
Pues eso es todo, ha sido un placer preparar esta entrevista, habéis hecho un par de discos soberbios y que transmiten el espíritu que debe viajar a través de esta música que amamos y que es el Heavy Metal. ¿Algo que añadir a nuestros lectores para fomentar la escucha de “Square One”?
Jimi: Muchísimas gracias, Carlos. De corazón. Poco más que añadir. Que si os mola el Heavy Metal y el Hard Rock, dadnos una oportunidad. No os vamos a defraudar. Que la Rave esté con vosotros y larga vida al Heavy Metal.
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