“Aullidos” de THE SMOKY REDNECKS BAND, su rocanrolero y dinámico disco
Un álbum que podría ser la banda sonora ideal de cualquier viaje largo por carretera
Interesante trabajo este “Aullidos” del cuarteto hispanoargentino THE SMOKY REDNECKS BAND, un álbum que podría ser la banda sonora de cualquier largo viaje que te puedas o quieras pegar a lo largo de este año. Y es que si a algo huele y sabe este disco es precisamente a eso: a caluroso trayecto a las cuatro ruedas, dejando atrás vivencias y recuerdos, pernoctando en destartalados moteles y afrontando nuevos retos y encrucijadas que te pueda plantear la vida.
“Aullidos” combina Rock Clásico, Sureño y Folk Rock entre otros géneros
El Rock N’ Roll Clásico, el Sureño, el Folk Rock de vibraciones americanas y el Hard Rock, entre otros, se abrazan amistosamente en un trabajo que, pese al aire tranquilo y pausado que le acompaña en todo momento, no deja de mostrarse despierto, vivaz y energético.
Con un sonido adaptado a las necesidades de la música que ofrece la banda, orgánico y natural pero con sus leves trazos contemporáneos, esta nos trae diez canciones repartidas en tres cuartos de hora y embarcadas en un plástico muy sugerente y pasional a nivel letrístico con el que puedo acordarme de BUFFALO SPRINGFIELD, BLACKFOOT, THE GEORGIA THUNDERBOLTS o THE RED CLAY STRAYS entre otros.
La cálida voz de El Rojas marca la dirección de THE SMOKY REDNECKS BAND
Como sucede con muchas bandas, la labor vocal marca el devenir o, al menos, direcciona un poco el efecto con el que se percibe la música que estas tienen que ofrecerte. En el caso que nos ocupa, El Rojas es un vocalista de voz cálida y melódica que tiene un perfil similar al de Carlos Goñi (REVÓLVER) o Pau Monteagudo (UZZHUAÏA) y que, a pesar de utilizar el castellano para afrontar los temas, logra trasladar toda esa envoltura musical al Rock enraizado en las Américas.
La agrupación ha exprimido al máximo sus posibilidades a la hora de abrir el abanico con el que diseñar un lanzamiento que muestra sin fisuras las virtudes de crear una alianza entre todos los subgéneros citados líneas atrás.
De este modo, tan pronto te encuentras con “Echar a Volar”, un medio tiempo templado que se mueve con soltura entre el Country Rock y el Sureño, como te atropellan unas guitarras que podría haberse sacado de la manga BLACK LABEL SOCIETY al inicio de “Pura Sangre”.
También hay nervio y entusiasmo en “Soy Así”, una buena versión del clasicazo americano “Born Free” que, en este caso, incluye un eficiente trabajo coral femenino e instrumentos de viento de acompañamiento. La canción original es tan funcional y pegadiza que ha sido actualizada en multitud de ocasiones. Hasta el ilustre KID ROCK nos dejó su propia versión hace tan solo unos pocos años.
Por supuesto, en un trabajo de las características de “Aullidos” no podía faltar la melancolía pura y dura, la cual asoma la cabeza en “La Razón” o “Jim Bean”. La sorpresa aterriza al comenzar “Paracaídas”, una apuesta por el Hard Rock más guitarrero y asalvajado y donde, repentinamente, se suman a la fiesta las voces rapeadas de Joan Colet, creando un singular brebaje para la pieza más pasada de revoluciones que hallamos en el álbum.
A veces, tan solo es necesario un buen chute de sencillez y desenfado y desempolvar viejos valores arraigados en el Rock N Roll con pedigrí. Ingredientes básicos para hacerte disfrutar, dejarte seducir y llevar imaginariamente y desconectar un rato del día y día, que es lo que han conseguido con “Aullidos” estos cuatro individuos que se esconden tras la estupenda denominación de THE SMOKY REDNECKS BAND.
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