AVENGED SEVENFOLD y MR BUNGLE en vivo en Argentina – “Orden y caos bajo la misma luz” – Metal-Daze Webzine
Fecha: Martes 3 de febrero, 2026 | Hora: 20 hs. | Ciudad: C.A.B.A. | Lugar: Movistar Arena | Banda invitada: —
Inicialmente, diríamos que MR BUNGLE y AVENGED SEVENFOLD no tienen nada en común, salvo su nacionalidad. Ambas son agrupaciones norteamericanas y, casualmente, californianas. Salvando ese pequeño detalle, musicalmente podrían ser hasta disonantes entre ellas. Una tiende a ir por un metalcore melodico y progresivo, con tintes pop por momentos, mientras que la otra…bueno, es muy complejo definir o encasillar a la banda de Mike Patton, pero podríamos decir que es una fusión experimental de muchos estilos donde confluyen tanto él rock, el thrash, algo de heavy, funk y, ¿por qué no?, una pizca de latino, cubano, con frases cantadas en italiano e instrumentos poco frecuentes como el theremín. Sin embargo, nada de metalcore. A pesar de esto, alguien tuvo la idea de juntarlos en el Movistar arena y acertó. Teniendo en cuenta que gran parte de la masa, que fue por el plato fuerte (AX7), estaba en un rango etario menor a los treinta años y no parecían estar muy alineados con la idea musical que planteaba Mike y compañia, la inyección cultural de MR BUNGLE fue invaluable, sobre todo para ellos. No solo estábamos frente a Patton, que hace más de cuarenta años deleita con su extravagancia musical; un hombre con una creatividad fuera de toda norma, que ha sabido, nuevamente, entrelazar estilos sin precedentes, sino que, además, en una de las guitarras se encontraba nada más y nada menos que Scott Ian, uno de los fundadores de ANTHRAX, mientras que tras los parches decía presente el inigualable Dave Lombardo, otro referente del thrash junto a SLAYER.
Así como los fans de M Shadow disfrutaron de la excentricidad de BUNGLE y acompañaron con saltos y reverencias, quienes fueron precisamente a experimentar las locuras de Patton, tuvieron una grata sorpresa con SEVENFOLD que, por sobre todas las cosas, ofreció un show con todas las letras. Hacía mucho tiempo no se veía un despliegue escénico de esa magnitud, acompañado de un sonido impoluto.
Con una versión distorsionada, casi cómica, de Also sprach Zarathustra de STRAUSS (tema que, a los mayores de 35, nos recuerda a las presentaciones de los VHS de Gativideo), dio comienzo el show de MR BUNGLE y dé a poco los músicos fueron tomando posición sobre las tablas. Tuyo, cover de RODRIGO AMARANTE y canción utilizada en la serie “Narcos”, fue la encargada de empezar una noche experimental, donde, como bien lo definió un colega, “…lo bueno que tiene esta banda es que nunca sabés que va a pasar. En un mismo tema muta de forma tan sorprendente como inexplicable, y siempre suena bien”. Con un atuendo muy nacional, vistiendo la camiseta de nuestra selección de futbol, Mike, quien no escatimó en sonrisas y elogios para los presentes, se hizo cargo, como debía ser, del escenario y montó un espectáculo aparte. Es conocido por tener un gran sentido del humor y lo hizo público con frases como “…Hola porteños queridos” o una de las más resonantes como “…hacemos juntos un gran quilombo?”, lo que se tradujo automáticamente en un descontrol absoluto y decantó en una lluvia de aplausos. El repertorio continuó con Anarchy Up Your Anus y Bungle Grind subiendo las pulsaciones, con un Lombardo enardecido, y su vocalista comenzando a utilizar aquellos instrumentos poco comunes, como un silbato o el Theremín. Pasó el cover clásico de 10CC, I’m Not in Love, demostrando nuevamente que todo puede pasar en un espectáculo de Patton, mientras en complicidad con Trevor Roy, dueño del bajo, comenzaron a susurrar “…big boys no cry”, creando una atmosfera cada vez más intensa, subiendo el tono progresivamente, hasta explotar en un grito y seguir con Eracist y Raping Your Mind.
Tras tomar un mate, continuó el repertorio con Retrovertigo, dándole paso a M Shadow, quien visitó de manera prematura el escenario, generando una revolución entre sus seguidores, y así entonar las estrofas de la canción en conjunto con Mike, quien, finalizado este emotivo encuentro, dio lugar a Refuse/Resist, cover de SEPULTURA, con un estadio fundido en un pogo unánime. Sin dudas el momento con mayor intensidad de su show.
La lista siguió con Hypocrites, Sudden Death, Hopelessly Devoted to You, My Ass Is on Fire y cerrando su jornada con otro cover, aunque muy tergiversado, de ERIC CARMEN, All by Myself, el cual, de manera jocosa y divertida, altero su nombre, llamándolo Andate a la mierda y pidiendo a todos los presentes que levantemos nuestro dedo del medio, y con un gran “fuck u” masivo, nos despidió entre risas y una catarata de aplausos. Cierto es que no mencioné mucho a sus compañeros, pero la realidad es que Patton acaparó por completo el escenario con su carisma y su labia. Scott Ian alternó mucho entre presencias y ausencias, ya que no formó parte de todas las canciones (desconocemos cual fue el motivo), mientras que Lombardo estuvo firme cada vez que se lo exigió, demostrando sus dotes técnicos y metaleros.
Con la puntualidad de un reloj suizo, a las 21hs, las luces se esfumaron y todo fue griterío y alboroto. Las vallas se abarrotaron de personas ansiosas por ver lo que estaba a punto de suceder. Con un recinto colmado, jugando entre los presentes a prender y apagar las luces de sus celulares, Game Over, de su último disco, fue la encargada de aperturar el show. Un show que, desde el primer segundo, tuvo a la escenografía y a las luces casi a la par de los protagonistas. Este tema, que comienza con una intro de guitarra tipo española, coreada por todos, permitió que los integrantes tomen su lugar con el sigilo de un ninja para, una vez finalizada, explotar y hacer el primer pogo brutal de la noche. Llevando puesto un pasamontañas, M Shadow salió a la cancha con mucha energía, mostrando que su voz, aquella que le imposibilitó cantar el año pasado, se encontraba hoy mejor que nunca. Recordemos que el recital estaba previsto inicialmente para septiembre del 2025, pero estando ya en Argentina, unos problemas en sus cuerdas vocales impidieron el desempeño del cantante, viéndose obligados a posponer el show y parte de su gira.
Continuó el repertorio con Mattel, también de su último álbum, aumentando las pulsaciones debajo del escenario, y demostrando que la calidad de eventos que podemos ver en Argentina, en el Movistar Arena, está al nivel de los mejores lugares del mundo. Detrás de los músicos, la imagen de una casa incendiándose, replicando el fuego en todas las pantallas laterales, nos sumergió en el mismísimo infierno. La perfección del espectáculo estuvo a otro nivel. Afterlife, siendo el primer clásico de la noche, enardeció a todos, sumiéndolos en un mar de locura, dejando así la mesa servida para lo que vendría. Tras las primeras y breves palabras de su vocalista, quien enfatizó que el público argentino es, sin dudas, el más ruidoso de los que les tocó, Hail to the King se hizo presente y produjo una nueva ola demencial.
“…are you ok?”, preguntó M Shadow, y dio paso a Gunslinger, tema que comenzó a capella y, de a poco, se fueron sumando sus compañeros y la gente, unidos en su totalidad para corear la letra hasta el final. Probablemente la postal de la noche fue una pareja que se buscaron, porque él había ido al pogo, mientras ella quedo esperando en un costado del campo, y cuando se encontraron, se dieron un gran abrazo y beso que conmovió a todos los que presenciamos ese momento, digno de compartir, no solo su amor, sino el sentimiento por lo que acontecía arriba de escenario.
La lista siguió con Buried Alive, el primero del disco que tuvo a Mike Portnoy en sus filas tras la muerte de su legendario baterista, The Rev, quien tuvo su homenaje minutos más tarde cuando, finalizado The Stage, tema que dejó al descubierto la clase magistral que posee su actual baterista Brooks Wackerman, Zacky Vengeance se calzó la guitarra acústica y entonaron So Far Away. Nuevamente la emoción jugó un papel aparte, vislumbrando lágrimas en más de uno, fundidos en un coro absoluto y categórico. Su vocalista, a quien también se lo vio conmovido con semejante tributo a su amigo, compartió unas palabras sobre su amistad con la gente de MY CHEMICHAL ROMANCE a quienes tuvo la oportunidad de ver días antes de su show, y habló sobre la importancia y la gracia de tener amigos y luchar por mantener esa hermanda, esa fraternidad con los hermanos no sanguíneos que nos regaló la vida.
Tras el momento emotivo, había que levantar la temperatura y qué mejor que con Bat Country. Siendo la única representante del disco City of Evil, dio esa cuota de adrenalina que retomó a todos a su cause y, siguiendo esta línea, continuaron Nobody y Nightmare. Esta última, en el podio de sus canciones más emblemáticas, enajenó a todos los presentes desde la primera nota del piano. Sin dudas, fue de los más intensos de su jornada, y preparó la cancha para Unholy Confessions, canción áspera y cruda si las hay, para exprimir aún más las piernas de los que estaban en el piso, que no pararon de saltar y moverse.
Llegando a la recta final, Save Me y Cosmic fueron la antesala de lo que todos estaban esperando. El final no podía ser de otra manera que con A Little Piece of Heaven. Este tema, interpretado en sus anteriores visitas, y en las últimas dos como cierre, es una pieza muy teatral que pasea por todos los estados de ánimo. Los matices que tiene y su interpretación en vivo la ubican como la mejor para concluir un show. Antes de comenzarla, Shadow consultó ”…les gustan las historias de necrofilia?”, y tras la aprobación de todos, sabiendo que esta pregunta era la antesala de la canción, entre risas dijo “…si les gustan, entonces les pido que el día que me muera me entierren lejos de Argentina”. Como era de esperar, fue el desenlace perfecto para un show que lo tuvo todo y, por si faltaba algo, la imagen de su bajista, con ropa intima femenina en su cabeza arrojada por alguien del público, dejo a todos entre risas, aplausos sin cesar por varios minutos.
Esta fue la tercera visita de AVENGED SEVENFOLD, siendo las dos anteriores en 2011 (Estadio Malvinas Argentinas) y 2014 (Luna Park). Todas han contado con una participación masiva, siendo funciones sold out y seguramente, la próxima vez que decidan venir, también lo será. Es una banda que, desde el plano musical, cuenta con músicos de primer nivel y disco a disco han ido mutando y progresando dentro de su mundo metalcore-progresivo. Ahora, desde la esfera visual este fue, sin dudas, su mejor presentación, con un juego de luces, cámaras y pantallas que en todo momento acompañaron, ambientaron y matizaron cada tema acorde a su trama, lo que elevó la experiencia a otro nivel. Por su parte, MR BUNGLE, que cayó en una suerte de banda invitada, inyectó en la previa un plus muy enérgico que, pese a sus particularidades, supo ganarse el afecto de todos, sean o no afines al grupo. Sin embargo, no sé si la unión con sus compatriotas fue musicalmente beneficiosa, ya que, quizás, en otro ambiente, hubieran podido resaltar aún más, con un público más ajustado a sus idea, aunque algún seguidor nuevo es posible que se hayan llevado de esta noche, una noche que tuvo condimentos de todo tipo y repartió gustos para todos.
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Texto: Santiago Izaguirre
Fotos: Aylén Martins
Agradecemos a Fenix entertainment por la acreditación al evento.
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