THE 69 EYES y D-A-D: un puente entre el Gothic y el Hard Rock, al servicio del Rock and Roll
Crónica y fotos del concierto de The 69 EYES y D-A-D en la sala Salamandra de L’Hospitalet de Llobregat, Barcelona (19 de enero de 2026)
El Cowpunks & Glampires Tour ha unido a THE 69 EYES y D-A-D, dos bandas nórdicas con formas muy diferentes de entender el Rock entre sí. Una gira exótica y poco común que recorrerá Europa aunando dos propuestas aparentemente opuestas pero complementarias sobre el escenario.
Como afirmó Jyrki 69 durante el concierto, el combo danes influyó enormemente en los inicios de THE 69 EYES, remarcando que es un auténtico lujo poder girar junto a ellos. Tuvimos la oportunidad de presenciar esta fusión de estilos en la sala Salamandra de L’Hospitalet de Llobregat el pasado lunes, disfrutando de cómo lo aparentemente opuesto puede encajar a la perfección en directo.
D-A-D

El inicio del concierto de D-A-D estaba previsto para las 19:30, una hora demasiado temprana si tenemos en cuenta que era lunes y que estábamos en alerta por lluvias. Las precipitaciones suelen desencadenar el caos en la Ciudad Condal, lo que propició que muchos asistentes fueran llegando a medida que avanzaba la descarga de la extravagante formación liderada por los hermanos Binzer. Afortunadamente para muchos, la actuación de los daneses arrancó con quince minutos de retraso debido a algún problema técnico y lo hizo de la mano de “Jihad”.

D-A-D sonó potente y perfectamente ecualizada desde el primer riff, aprovechando ampliamente el potente juego de luces que posee la sala Salamandra, al contrario de lo que harían más tarde sus compañeros de cartel, para dotar de mayor espectacularidad a la interpretación de composiciones pertenecientes a su último trabajo de estudio, como “1st, 2nd & 3rd” y “Speed Of Darkness”, intercaladas con un clásico de los de Copenhague como “Girl Nation”, que suscitó un caluroso aplauso entre los seguidores de la banda.

Jesper Binzer ejerció de maestro de ceremonias. Su voz parecía quebrarse por momentos durante sus parlamentos, pero a la hora de cantar interpretaba a la perfección sus líneas vocales, manteniendo intactos su tono y ese timbre tan característico que lo distingue.

Cayeron “Rim Of Hell” y “Riding With Sue”, con Stig Pedersen animándose a entonar la primera estrofa mientras machacaba uno de los numerosos y estrambóticos bajos de dos cuerdas de su colección, que lució durante la velada, deambulando por el escenario con una indumentaria que no tenía desperdicio alguno.

Sin prisa pero sin pausa, D-A-D fue desgranando el repertorio preparado para la noche y fueron ejecutando canciones como “The Ghost”, “Something Good”, en la que Jesper se despojó de su guitarra durante un rato para aferrarse al micrófono, y una “Grow Or Pay” que desembocó en uno de los aplausos más cálidos que recibieron a lo largo de su descarga. La banda estaba cómoda sobre las tablas, ejecutando con precisión sus composiciones, mención especial para la interpretación de los solos de guitarra por parte de Jacob Binzer.

Daba la sensación de que buena parte de los presentes no se había acercado hasta la sala Salamandra para ver a D-A-D pero los daneses supieron ponerlos de su lado con su veteranía y buen hacer sobre las tablas. Uno de los momentos más cañeros de los daneses llegó de la mano de una “Bad Craziness” con la que imprimieron ritmo al concierto y que hizo moverse hasta a los más profanos de la banda de los hermanos Binzer. Tras ella se retiraron momentáneamente arropados por los cánticos victoriosos propiciados por el público.

Los Binzer regresaron a escena pronto y lo hicieron colgándose sus guitarras acústicas para interpretar “Laugh ‘n’ a ½”, a la que le siguió, ya en formato eléctrico, una maravillosa “Sleeping My Day Away” en la que el bueno de Stig desempolvó su bajo en forma de cohete y Laust Sonne, o el baterista de Las Ramblas, tal y como lo bautizó Jesper, dio muestras de sus habilidades tras lo parches. No hubo tiempo para más, D-A-D se despidió del público barcelonés dejando claras muestras de que son únicos en su especie.
THE 69 EYES

Cuatro años han pasado desde que THE 69 EYES pisaron por última vez Barcelona, en aquella ocasión también en la emblemática Sala Salamandra, escenario que los ha acogido en sus cinco últimas giras. Los vampiros de Helsinki regresaban, esta vez sin disco nuevo que presentar, solo con su sencillo “I Survive”; se espera que su nuevo material vea la luz en algún momento a lo largo de 2026.

Sin sorpresas en su alineación, los miembros de THE 69 EYES son los mismos desde que en 1992 viera la luz “Bump ‘n’ Grind”, su disco debut. Más que una banda o un grupo de amigos, la formación finlandesa debe de ser familia a estas alturas de la película. Como no podía ser de otra forma, el escenario quedó envuelto en humo para el iniciar su actuación entre tinieblas de la mano de la coreada “Devils”.

THE 69 EYES sonó menos limpio que D-A-D, y el volumen del micrófono de Jyrki 69 estaba incomprensiblemente bajo durante la interpretación de temas como “Don’t Turn Your Back On Fear” y “Feel Berlin”. Sin embargo, la intensidad de sus seguidores, cantando a pleno pulmón los himnos de la banda, compensó la falta de volumen del micro del vocalista, haciendo que la energía inicial del concierto se mantuviera intacta.


Tras la intensidad ofrecida al inicio de su actuación, llegó el momento del Rock and Roll y el vacile con su versión de “Gotta Rock”, de la formación de rock finlandesa BOYCOTT, un tema que fue recibido con los brazos abiertos por los seguidores de los vampiros de Helsinki. A continuación, Jyrki 69, cuyo micrófono parecía contar con algo más de volumen, presentó “I Survive”, el único adelanto que ha visto la luz del que será su decimoquinto álbum de estudio, y se puede afirmar que no desentonó ni un ápice con el resto de canciones del repertorio.

Los focos se tiñeron de azul para ambientar la interpretación de uno de los grandes clásicos de su carrera: “Betty Blue”, coreada por la mayoría de los presentes nos transportó directamente a los tiempos de “Paris Kills”.

Acto seguido llegó el momento de pausar un poco el ímpetu inicial con una preciosa interpretación de “If You Love Me the Morning After” que desembocó en la poderosa “Drive” en la que Jussi 69 le imprimió el ritmo adecuado, haciendo gala de su propio sello y estilo tocando la batería muy de cara a la galería, disfrutando de cada golpe de baqueta como es habitual en él.

“The Chair” y “Never Say Die”, aderezadas con cañones de humo, parecían no poder caldear más el ambiente, con todo el público coreando “69” en inglés al unísono.

Pero entonces llegó el momento de “I Love The Darkness In You”, y todo el mundo se vino arriba, banda incluida. Jyrki bailaba por el escenario, Timo-Timo giraba sobre su propio eje en el centro, mientras Archzie y Bazie se mantenían quietos frente a sus pies de micrófono, aportando intensidad al estribillo con sus coros. Este tema fue el segundo de la noche perteneciente a X, un trabajo que, a pesar de haber visto la luz en 2012, ya podemos considerar un nuevo clásico de THE 69 EYES, pues siempre que rescata canciones de él funcionan a la perfección.

El tramo final de actuación y como no podía ser de otra manera se convirtió en una sucesión de viejos clásicos y éxitos de THE 69 EYES. Siempre saben recrear una atmósfera de lo más densa cuando interpretan “Wasting The Dawn” y esta vez, con ovación incluida, no fue diferente. Tras ella, llegó el turno de dos de las que no pueden faltar nunca, “Gothic Girl” y “Brandon Lee” son dos de esos temas que todo el mundo quiere escuchar en sus conciertos y que siguen sonando y emocionando casi un cuarto de siglo después de que vieran la luz en aquel maravilloso álbum llamado “Blessed Be”.

El combo liderado por Jyrki y Jussi se retiró momentáneamente del escenario, pero el rugido ensordecedor de la audiencia los hizo regresar para finiquitar su actuación con un bis de lujo formado por “Framed In Blood”, “Dance d’Amour” y “Lost Boys”, que cerró por todo lo alto la actuación de unos THE 69 EYES que, a pesar de no haber disfrutado del mejor sonido de la noche, supieron jugar sus cartas para salir victoriosos, como siempre. Esperemos que vuelvan pronto y que no tarden otros cuatro años en regresar. ¡Larga vida a los vampiros de Helsinki!
Promotora: Madness Live!
